jueves, 20 de febrero de 2020

Pi, el gorrión narrador


Imagen de Beverly Buckley en Pixabay

El niño bajo la sombra de un árbol leía. Mientras, el pequeño gorrión Pi le veía.

¡Yo también quiero leer! ¡Yo también quiero leer! repetía sin cesar.

Los animales no leemos le decía su mamá.

Entonces Pi ideó un plan:

¡El niño mi amigo será y lo que hay en el libro me leerá!

Y sin pensárselo dos veces sobre el hombro del niño se fue a posar. El niño le sonrió y en voz alta a leer comenzó.

A partir de entonces, cada tarde, Pi al niño escuchaba y todos los cuentos memorizaba.

¡Como no los sé leer, de memoria los tengo que aprender!

Después, Pi, con su familia regresaba y las hermosas historias que aprendía les contaba.

Los más grandes y los más pequeños le escuchaban y maravillados se quedaban. 

Así fue como Pi que no podía ser lector se convirtió en un gran narrador.